No grave will hold me...

No grave will hold me...
Os estoy vigilando...

jueves, 27 de septiembre de 2007

Duh...?

Entré por el portón de la caseta de mi perro. En su interior el cielo estaba estrellado, así que decidí dar un paseo matutino con mi ornitorrinco viudo. Le puse la cadena alrededor de su antena central y tiré de su cola caballuna hacia el exterior del cobertizo. El sol brillaba muy fuerte, así que cogi un paraguas porque habia empezado a llover. Mi delfín amaestrado correteaba con sus multiples patas saltando hacia abajo moviendo su peluda cola tristemente mientras aullaba de felicidad. Cuando llegué al parque al que no quería ir, me quedé en él, sentado sobre el cesped del frio banco de madera mientras mi cebra correteaba por el rio de nocilla cercano. A mi lado, a unos diez kilómetros, había una señora calva de largos cabellos. Su embriagadora belleza me repugnó hasta tal punto, que di los dos pasos que me separaban de ella y le escupí en la cara. Encantada, me pidió una cita, que acepté de inmediato. Tras intercambiar nuestras tallas de zapatos, me despedí de aquel venerable anciano y recogí a mi papagallo de aquel cenagal y tras sacar mi monovolumen del bolsillo volvimos a casa volando en moto. Una vez llegué a la oficina guardé mi tamagochi en mi fosa nasal y observé el hormiguero de mi escritorio. Asombrado, vi como las jirafas que trabajaban en aquella fabrica de galletas planchaban zapatos con mucha diligencia. Decidí que no podía seguir viendo aquella matanza inmisericorde y me di la vuelta para ver cómo un tornado rosa acababa con los 19 habitantes de Winsconsin, que vivían en un paraguas al lado de mi alcantarilla. Encantado al verles tirarse a sí mismos por la cadena, se me ocurrió que tal vez podria pensar en que quizas cupiera la posibilidad de que a lo mejor podría hacer el pino sobre una uña de la mano del pie izquierdo. Mientras divagaba, lamiendo distraidamente mi codo, pude ver que había una montaña de papeles sobre una musaraña con tutú. "Debe de estar muy estresado ese señor con bigote", pensé. Ello me produjo tal regocijo que bailé el limbo hasta alcanzar mi altramuz favorito, que estaba dentro de mi calcetin violáceo. Lo miré sensualmente hasta que, en éxtasis, salté por mi balcón hasta que el suelo se acercó lo suficiente. Inciso: a mi avestruz manca le dió mucha pena...




Una persona
Un teclado
Un mal día
No me juzgueis...

domingo, 23 de septiembre de 2007

Male Model of the Year

En una época en la que todo el mundo reflexiona sobre todas las cosas, quisiera dar una opinión. No la mía. La de alguien quizas más adecuado.

¡¡La de Derek Zoolander!!

Zoolander es una peli que tiene ya unas cuantas primaveras. Protagonizada por Ben Stiller ("Los padres de Ella"), trata de un supermodelo masculino tirando a lelo que, tras perder el que podria haber sido su cuarto titulo consecutivo de Modelo Masculino del Año, pasa a formar parte de una conspiracion de la industria de la moda que no pienso desvelar por si alguien quisiera ver la peli.

La principal caracteristica de su éxito fueron sus "miradas" (expresiones que pone cuando posa) como por ejemplo:

ACERO AZUL




o LE TIGRE (que es más, según él, para catálogos de zapatos)



Los más avispados habreis deducido que son las mismas exactamente, pero si, tiende a llamarlas diferentes...

El caso es, que en los extras del DVD vienen un güevo de videos promocionales de la peli, y en algunos de ellos dice lo que piensa sobre determinados aspectos. Me gustaria haber conseguido los videos pero, no solo no los he encontrado, sino que ademas hubiera sido en perfecto ingles, ya que no tienden a doblar estas cosas.

Sin más, os transcribo literalmente estas perlas:


LO QUE PIENSA ZOOLANDER DEL RACISMO

"El racismo es tonto, y poco cool. ¿Qué más da de qué color sea la piel, mientras se sea muy muy muy muy guapo?"

LO QUE PIENSA ZOOLANDER DE LAS CITAS

"Primero, sé muy muy muy muy guapo. Segundo... ... ... bueno, realmente eso es todo..."

LO QUE PIENSA ZOOLANDER DE LA GLOBALIZACIÓN

"La mitad de la población mundial es agua. El otro 96% es trigo... pero simplemente no es suficiente. Pensad en ello. No, pensad VOSOTROS en ello"

LO QUE PIENSA ZOOLANDER DEL HAMBRE MUNDIAL

"Los modelos tienden a pasar hambre, y eso es bueno. Porque hace que parezcan delgados y cools. Pero a veces, pasan demasiada hambre, haciendo que parezcan esqueletosos. Gracias"

LO QUE PIENSA ZOOLANDER DE LA LITERATURA

"La gente se siente avergonzada de coger revistas de moda, porque creen que están llenas de palabras difíciles que les parecen animales aterradores. No tengais miedo, las palabras solo os harán daño si intentais leerlas. No jugueis a su juego..."

LO QUE PIENSA ZOOLANDER DE LA EDUCACIÓN

"La educación es importante, porque los niños son el futuro. Y ese futuro depende de los niños del presente, que hacen el futuro para cuando el presente se vaya. Así que educad a los niños del futuro, por el bien del presente."


Bueno, eso es todo. Espero que ahora seais... un poco más sabios.




P.D. ¿Quereis ver algo escalofriante...?



Gracias, Pote, por demostrarme que mi destino quizás sea acabar así...

lunes, 17 de septiembre de 2007

The Sandwatch IV

- Decidme, mis queridos conciudadanos, ¿qué opináis del tiempo?

Los aldeanos no se esperaban esta respuesta, si bien lo que esperaban en aquel momento era el fin del mundo. Su incertidumbre ante la inusual pregunta no sustituyó al miedo que sintieron desde que vieron aparecer de nuevo al Diablo.

- En vista de la escasa colaboración... – el extraño se encogió de hombros – espero que os sirva mi humilde opinión. El tiempo... es lo único que realmente tenemos. Pienso que, junto a la muerte, que no es más que el cese de dicho tiempo, nos hace igual a todos los seres, no solo a los egocéntricos humanos.


>> Así pues – el Diablo continuó ante las intrigadas expresiones de sus espectadores – siendo así, ¿consideráis al tiempo como vuestro enemigo?

El silencio seguía siendo sepulcral. El enmascarado suspiró y bajó sus hombros, en una exagerada expresión de decepción.

>> “ Oh, por supuesto que no Señor Diablo” – el Diablo agudizó su voz e hizo gestos infantiles, como imitando a un niño. – “¿Por qué deberíamos considerar nuestro enemigo a nuestra única posesión segura?” – de pronto, tornó a sus peculiares gestos habituales - ¡Exacto! ¡Muy bien, pequeño! – se respondió a sí mismo - ¿en qué desembocaría una situación así?

Esta vez el Diablo no esperó una respuesta. Se limitó a apoyarse con una mano en uno de las serpientes que ornamentaban al reloj de arena.

>> Permitidme responder a eso – Carraspeó – Miedo... – y miedo era lo que ahora mismo pudo observar en las caras de los aldeanos. – Os puse a prueba, mis queridos conciudadanos. Os concedí tres días de tiempo para comprobar cómo valoraríais el tiempo si fuerais conscientes de él. Y he ahí cuando la auténtica naturaleza humana aflora... – al pronunciar estas palabras, su voz esta vez sí denotaba decepción. – El egoísmo implícito en el instinto de autoconservación del corazón de los humanos saca a relucir las caras más oscuras de las personas. Crueldad, cobardía... Éstas son siempre respuestas habituales al impulso del miedo. Mejor dicho... respuestas al miedo que no sois capaces de afrontar.

La mayoría de los aldeanos que escucharon aquellas palabras bajó su cara, avergonzado. Se pudo oír el sollozo de alguno de los niños.

- Pero afortunadamente la naturaleza del ser humano presenta una cierta dualidad – el Diablo prosiguió con su soliloquio, levantando la cabeza. – algunos sí comprendisteis mi intención al realizar esta macabra pantomima.

Esta vez el alcalde sí reaccionó.

- ¿P-pantomima...? – el miedo estaba dejando paso a la indignación.

- ¡Cielos! – el Diablo exageró su sorpresa - ¡Cuan agradable resulta el sonido de una voz ajena a la mía! Efectivamente, el mundo hoy no llegará a su fin.

Extrañamente, en primera instancia, nadie mostró señales de alivio en su expresión. El enmascarado se rascó la cabeza.

- ¿Cómo...preferían que así hubiera sido...? – rió sonoramente – En fin... antes de que decidan lincharme, proseguiré. Así como el miedo al paso del tiempo ha traído consigo lo más oscuro de los humanos, algunos sí habéis comprendido que no importa cuánto nos quede – barrió con la mirada a todos los aldeanos que permanecieron allí – lo que importa es cómo decidimos vivirlo.

Los aldeanos se tomaron un tiempo para rumiar aquellas palabras, momento que el Diablo aprovechó.

- He de marchar, queridos conciudadanos – acarició la parte de cristal del reloj a medida que añadió – os dejo este presente para que no olvidéis nada de lo sucedido. Para que... el tiempo no lo borre.

Dicho esto, comenzó a caminar hacia las puertas de la aldea, que los exiliados dejaron abiertas.

- Así que... – el alcalde se dirigió al enmascarado – vos no sois el Diablo, ¿no es cierto? – todos los aldeanos le observaban marchar. Detuvo su avance y se giró para dirigirse por última vez a ellos.

- Je je je... el Diablo... Tanto Él como Dios están dentro de cualquiera que se lo plantee.

Dicho esto, marchó.

Los aldeanos permanecieron un rato en la plaza, observando el reloj, símbolo de tanto siendo tan simple.

- ¿Y por ésta estúpida perorata condena a nuestra aldea al abandono? – un padre de familia habló, tras un largo silencio
- Los que marcharon no merecían vivir aquí – respondió el alcalde. Seguidamente sonrió. – Nos las apañaremos sin ellos.

La pequeña del alcalde aprovechó ese momento de distracción para correr hacia las puertas de la aldea. No entendía muy bien lo que había pasado, pero quería despedirse de aquel señor tan divertido y raro. Unos cuantos metros pasadas las puertas pudo ver la silueta del Diablo , con su capa y su alto sombrero de copa, caminando por un polvoriento camino.

- ¡Señor Diablo! – gritó la niña.

El extraño se detuvo, y se dio la vuelta lentamente. A pesar de no llevar la máscara, la mitad de su rostro seguía cubierta por el ala del sobrero. Sólo se le veía su boca. Estaba sonriendo.

- Yo quería... – la despedida de la hija del alcalde se vio interrumpida por un movimiento de mano del extraño. Éste se metió una mano en la túnica y sacó de allí un pequeño objeto, que lanzó al aira en dirección a la niña. Ésta, dificultosamente, logró atraparlo al vuelo.

Se trataba de una réplica en miniatura del reloj de arena de la aldea.

- Disfrutad de vuestro tiempo, pequeña. – el extraño levantó el ala de su sobrero, revelando un par de ojos que el brillo de la luna reflejaba de un color amarillo ambarino.

La niña volvió a mirar el reloj, volteándolo y viendo como la prístina arena fluía de una mitad a la otra.

Cuando quiso agradecerle el obsequio al extraño, éste había desaparecido

FIN

domingo, 16 de septiembre de 2007

My (other) Song

He aqui otra cancion de exactamente el mismo grupo del cual era la otra que puse: Killswitch Engage. Al parecer no tuvo mucho éxito entre los oyentes, y lo mas probable es que esta tenga incluso menos, pero he de insistir en la capacidad que tienen estos hombres de transmitir emociones cantando. Por no hablar de la letra, que adjunto junto con su traduccion.



The Arms of sorrow, Killswitch Engage

Imprisoned, inside this mind
Hiding behind the empty smiles
So simple (the anguish)
As it mocks me
Crawling back into the dark

Running, always running, into the distance
Stop me before I bleed, again
The echos of my voice
Follow me down
The shadows I cast
Follow me down

Deeper i'm falling
Into the arms of sorrow
Further descending
Into the arms of sorrow

There must be serenity

The echos of my voice
Follow me down
The shadows I cast
Follow me down

Deeper i'm falling
Into the arms of sorrow
Blindly descending
Into the arms of sorrow

The demons of my own design
This horror must not remain

Deeper i'm falling
Into the arms of sorrow
Further descending
Into the arms of sorrow

There must be serenity

There must be deliverance

Deeper i'm falling

Further descending

Deeper i'm falling

TRADUCCIÓN

Atrapado, dentro de su mente
Escondiendose detraás de las sonrisas vacías
Tan simple (la angustia)
Mientras se burla de mi
Arrastrándose de vuelta a la oscuridad

Corriendo, siempre corriendo, hacia la distancia
Detenedme, antes de que sangre, otra vez
Los ecos de mi voz
Me siguen mientras caigo
Las sombras que proyecto
Me siguen mientras caigo

Más profundo , estoy cayendo
Hacia los brazos del dolor
Desciendo más abajo
Hacia los brazos del dolor

Debe de haber serenidad

Los ecos de mi voz
Me siguen mientras caigo
Las sombras que proyecto
Me siguen mientras caigo

Más profundo , estoy cayendo
Hacia los brazos del dolor
Desciendo más abajo
Hacia los brazos del dolor

Los demonios de mi propio diseño
Este horror no debe persistir

Más profundo , estoy cayendo
Hacia los brazos del dolor
Desciendo más abajo
Hacia los brazos del dolor

Debe de haber serenidad

Debe de haber diligencia

Más profundo, estoy cayendo

Desciendo más abajo

Más profundo estoy cayendo

¿Cómo puñetas puede ser que tios a miles de kilómetros puedan sentirse de manera tan parecida a uno...?

En fin, espero que os hya gustado

The Sandwatch III

A la mañana del tercer día aquella era una aldea prácticamente desierta. Los únicos que quedaban en la aldea eran el alcalde, su hija, dos familias demasiado pobres (o demasiado tercas) como para huir y una pareja de ancianos que se negaban a abandonar la aldea que les vio vivir.

- ¡Hace falta algo más que el Diablo para sacarnos de aquí! – decía el marido, mientras su mujer asentía firmemente cuando ambos veían como la gente marchaba.

“Sí...” pensaba el alcalde, obteniendo así consuelo para su apesadumbrado corazón. “El fin del mundo aun no ha llegado”

- ¿Hoy no trabajas, papi? – aunque la pequeña estaba extrañada, no podía contener su alegría.

- ¡No! – ya nada le pesaba al alcalde – Hoy es un día para ti y para mí – y la primera sonrisa sincera en tres días brotó de sus labios.

Pero no sería la única aquel día. El padre jugó con su hija hasta que ambos quedaron exhaustos, pescaron en un río cercano a la aldea e hicieron una barbacoa con lo capturado. Por la tarde el alcalde le leyó a su pequeña sus cuentos e historias preferidas y recorrieron la aldea de cabo a rabo mientras le contaba anécdotas y vivencias transcurridas en el lugar que le vio nacer, crecer, y que le vería morir.

Cuando empezó a anochecer, ambos, junto con el resto de su aldea, se congregaron en la plaza para observar cómo caían los últimos granos de arena. Se preguntaban si el Diablo se presentaría. Se preguntaban si el fin sería inmediato tras la caída de la arena. Se preguntaban si sufrirían.

El alcalde tomaba fuertemente la mano de su hija, pero ya no tenía miedo. Aquel día comprendió algo: vivir pensando en qué pasará no aportaba más que incertidumbre y miedo. En ese último día hubo disfrutado con su hija lo que no lo había hecho en años. Si hacía falta abrazar el fin de los tiempos con su hija, “Sea pues” pensaba.

Y, así, el último grano de arena cayó.
- Bueno... – como si siempre hubiera estado allí, el personaje enmascarado apareció de detrás de la columna junto al reloj – Vuestro tiempo ha acabado... ¿Verdad?

Los pocos habitantes que quedaban miraban con miedo al Diablo. Algunos incluso asintieron ante sus palabras. El alcalde tomó en brazos a su hija.

El Diablo se llevó una mano a la cabeza y comenzó a carcajear.

- Oh, vamos... ¡Por supuesto que no! ¡¿Por qué debería ser así…!?


sábado, 15 de septiembre de 2007

The Sandwatch II

- ¿Y bien? ¿Qué piensan hacer?

Los aldeanos estaban perplejos. ¿El Diablo? El alcalde se adelantó frente al resto de su gente, debía protegerles.

- ¿Qué quiere decir con eso, extranjero? – en su fuerte y poderosa voz, se podía oír un atisbo de inquietud.

- Me alegro de que alguien colabore. – la voz del Diablo sonaba divertida – Como supongo habrán escuchado, éste es el tiempo que les queda de vida – señaló al reloj a sus pies – Cuando el último grano de arena de este, mi peculiar reloj, caiga, el mundo tocará a su fin. Les aconsejo que no intenten huir. No importará donde estén. En fin, no hay mucho más que decir. Por si se lo preguntan, y deberían, tienen tres días. ¡Disfruten!

Y antes de que nadie pudiera reaccionar, metió su mano en su túnica y sacó una pequeña esfera negra que lanzó al suelo. Con un sonoro estruendo el artefacto estalló liberando una tupida cortina de humo. No tardó en disiparse, pero el Diablo ya no estaba. Con el ruido del estallido, el caballo relinchó asustado y galopó velozmente hacia las aun abiertas puertas de la aldea.

La gente estaba consternada. Se oyeron tanto gritos de pánico como desafiantes risas, pero a nadie le había sido indiferente aquel suceso. Todos miraron al alcalde de la villa, cuya frente estaba perlada por el sudor. Furioso, corrió a su herrería y salió inmediatamente con un enorme mazo.

- Diablo... A ver cómo detiene esto...

El alcalde alzó el mazo cuando aún se estaba acercando, ante los aplausos de sus cohabitantes. Con un grito, balanceó la herramienta con toda su fuerza.

Y el alcalde cayó al suelo. El palo del mazo se partió con el impacto contra el inesperadamente resistente cristal.

Y el pánico cundió.

La gente corrió histérica a sus casas o simplemente se alejó todo lo que pudo de aquel artefacto maldito. Algunos valientes intentaron destruir el reloj con diversas herramientas, pero obtuvieron el mismo resultado que el alcalde. Ni siquiera la madera sucumbió a las dentelladas de hachas o sierras. ¿Realmente era un artefacto del Demonio?

En el momento del anuncio del extranjero el sol ya se estaba poniendo, y la noche trajo consigo pesadillas y sueños inquietos a los pocos que lograron dormir. El alcalde, cuya única familia que le quedaba era su pequeña hija de 6 años, durmió esa noche abrazado a ella, como temiendo que se la arrebataran, como la enfermedad se llevó a su esposa, años atrás.

Al día siguiente todos se acercaron a la plaza, como si lo ocurrido el día anterior hubiera sido un mal sueño. Pero el alma de todos se sacudió de nuevo: el reloj permanecía allí, impertérrito salvo por el constante fluir de su arena prístina, que estaba a punto de llegar a la mitad. Entonces los aldeanos se percataron del auténtico peligro que corrían.

Las reacciones de los habitantes de la villa fueron numerosas y distintas: los hubo que se agruparon para intentar encontrar al Diablo para que detuviera el avance de la arena del reloj; los hubo que, desesperados, saquearon a sus vecinos todos los víveres que pudieron y se encerraron en sus casas, creyéndose protegidos; los hubo que, en contra de lo que les advirtió el Diablo, huyeron de la aldea en la que habían habitado toda su vida.

El alcalde intentó mantener la calma en aquel momento de crisis, pero ninguno de sus cohabitantes parecieron hacerle caso. Aquella aldea estaba condenada. Su pequeña hija, por el contrario era demasiado pequeña para darse cuenta de lo que sucedía. Así que le preguntó a su padre, asustada. Éste, sacando fuerzas de flaqueza, sonrió a la pequeña mientras le decía:

- No ocurre nada, mi niña. La gente está asustada porque…nos vamos a tener que ir todos… en tres días. – El alcalde estaba inventando cada palabra sobre la marcha, para no sobresaltar a la pequeña; no quería que sus últimos momentos con la persona más importante de su vida estuvieran bañados por lágrimas.

El segundo día transcurrió igual que el primero, aunque con la desesperación en auge en vistas del cercano final. Muchos de los aldeanos se habían unido a los autoexiliados. Los saqueos amainaron en vista de que cada vez quedaban menos habitantes y que aun quedaba algo de decencia en los que quedaban, aunque también podía deberse a que los saqueadores fueron de los rezagados en huir.

- Si nos vamos a ir en tres días... ¿Cómo es que los demás se están yendo ya? ¿No podemos ir con ellos? – la niña le preguntaba triste a su padre; muchos de sus amiguitos habían tenido que partir.


- No, mi vida... – a su padre se le hacía un nudo en la garganta cada vez que tenía que fingir que la desesperación no se le llevaba. – Nos iremos... cuando llegue el momento... – el alcalde tenía que darse la vuelta para que su pequeña no le viera derramar lágrimas.

La arena del reloj proseguía su imparable aunque sutil descenso a la mitad inferior del cristal, ajena a la tragedia que auguraba.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

The Sandwatch I

La puerta de la aldea se abrió para dejar pasar al enorme carromato. Los guardias del portón no consideraron sospechoso al conductor. Resultaba pintoresco, sí, pero debía ser un feriante.

El conductor vestía una túnica de gala negra con una camisa blanca y una cinta roja alrededor del cuello, y la mitad de su rostro estaba cubierta por el ala de un sombrero de copa alta. La mitad visible del rostro lucía una amplia sonrisa cuando las puertas de abrieron. El caballo que tiraba del carro era blanco y enorme, de crines oscuras, y se adentró en la aldea erguido y orgulloso.

Se trataba de una aldea pequeña y más bien pobre, cuyas escasas visitas solo se dedicaban al comercio e intercambio de víveres y utensilios. Niños y mayores vieron ilusionados el carromato, esperando un espectáculo que les entretuviera y aportaran algo de chispa en sus monótonas vidas.

La nube de polvo que levantaban las ruedas del carro superaba en altura los edificios de la aldea, ya que eran de construcción humilde. La plaza de la aldea era un amplio solar en el cual se establecían los puestos de mercado, pero en ese momento estos ya habían sido recogidos. En el centro de la plaza se erguía un pilar de piedra que suponía el único remanente de unas ruinas sobre las cuales se construyó la aldea. Se mantuvo allí para recordar que los imperios caen, que todo cambia, pero que siempre puede quedar el recuerdo. Ese fue el pensamiento del primer alcalde de aquella aldea, algo mas de cien años antes, y así se grabó en una pequeña placa de cobre en la base de la columna.

El actual alcalde era también el herrero de la villa. Realmente, no era más que un habitante más que también se sorprendió por la llegada de un extraño. Vio cómo se detuvo en la plaza del pueblo y bajó del asiento del carromato. El alcalde salió de la herrería y se dirigió hacia la plaza también, intrigado. Le seguían tanto sus cohabitantes como sus preguntas. Le preguntaban sonrientes que qué había preparado, y se extrañaron de no obtener respuesta.

El extranjero se movía con pasos rápidos y seguros. Al parecer, estaba tan ansioso de preparar su número, o eso pensaban los aldeanos. Abrió la parte de atrás del carromato apoyando la compuerta a modo de rampa. Seguidamente se adentró en la amplia cavidad del carro y comenzó a tirar de una cuerda. El otro extremo de la cuerda estaba cubierto con una lona amarilla brillante ya que estaba atado a una estructura rectangular tumbada muy basta y pesada. El recién llegado arrastró el pesado objeto hasta dejarlo junto a la base del pilar. Cogió el extremo de la cuerda y lo lanzó certeramente por encima de la columna para que colgara por el otro lado de la misma. A continuación desató al gigantesco caballo del carro y lo llevó hacia el extremo de la cuerda, que ató a sus riendas. Palmeó los cuartos traseros del caballo para que tirara, usando la columna como polea. De este modo, la estructura rectangular se fue levantando hasta quedar apoyada por uno de sus lados.

El extraño desató la cuerda del caballo y lo acercó a la estructura, que se alzaba hasta casi alcanzar la altura de la columna. Se subió al caballo, pero no se sentó, se mantuvo de pie y saltó ágilmente sobre la estructura, de espalda a su público.

- Damas, caballeros – cuando el extranjero se dio la vuelta, se había colocado una máscara en el rostro. Era una máscara de un rojo intenso. Tenía un par de pequeños cuernos rizados sobre las cejas, que coronaban un par de ojos amarillos. También presentaba un fino bigote sobre el labio superior y una pequeña barba de chivo bajo el inferior. Su boca se torcía en una macabra sonrisa – Soy el Diablo.

Se agachó para tomar la lona con una mano y tiró de ella hasta apartarla completamente de la estructura.

Se trataba de un enorme reloj de arena.

Sus bases eran circulares y de la oscura madera del ébano. Se conectaban con cuatro pilares cilíndricos, de la misma madera, aunque ornamentados con una serpiente bicéfala tallada en cada uno, cuyas bocas abiertas parecían sostener las bases. El centro del reloj era de cristal pulido e inmaculado, y la arena de su interior era blanca y fina, pero su centro era tan estrecho, que ésta caía lentamente.

- Y este es el tiempo que les queda de vida.

lunes, 10 de septiembre de 2007

No One There...

Hago un llamamiento.

A todo aquel a quien la vida haya masticado hasta arrancaros todo vuestro sabor, para luego escupiros como si fuerais escoria.

A todo aquel que viva a la sombra de su propio fracaso. A quien su esfuerzo acérrimo nunca le reporte lo que necesita. Quien vea cómo todo el mundo avanza mientras se siente dejado atrás, posiblemente sin remedio.

A todo aquel que sea lo suficientemente imbécil como para morar en sus recuerdos y sueños perdidos hasta sumirse en la más absurda de las locuras. Una locura creada absolutamente por y para nosotros. Una espiral infinita.

A todo aquel que nada a la deriva en el mar de sus propias lágrimas, braceando inútilmente en busca de una orilla que no se vislumbrará jamás. Nadando hasta el inevitable ahogo, mientras se hunde en su propia miseria.

A todo aquel que haya sufrido por amor, que haya notado como este vil sentimiento dispara antes de preguntar. A quien sufra de las eternas cicatrices que reporta. Ese dolor insufrible, aunque invisible que devora inmisericordemente.

A todo aquel que se vea obligado a esconderse bajo capas de sonrisas vacías, cuando realmente quiere caer de rodillas y gritar hasta perder la voz.

A todo aquel que se culpa de toda su miseria, aun a sabiendas de que es inocente y se detesta por ello. A quien rechace a quien le devuelve la mirada en el espejo porque no quiere ver sus ojos sumergidos en amargas lágrimas.

A todo aquel que se arrepiente de seguir siendo como quiere ser, queriendo ser como debería, sabiendo que ello supone perder todo escrúpulo, así como tu dignidad, orgullo y amor propio.

A todo aquel que haya sufrido la fría puñalada de la traición y la mentira atravesando su corazón, turbando su mente y torturando su alma. A quien haya pagado el precio de la confianza ciega.

A todo aquel que considera que no vale la pena levantarse por las mañanas. Que se hayan sin fuerzas de afrontar un nuevo día. Que han perdido la ilusión de salir a la calle y enfrentarse a un mundo cada vez más hostil. Un mundo al que un día desafiaron. Un mundo ante el cual se ha sido derrotado.

A todo aquel que tropieza y tropieza y tropieza una vez más. A quien se haya cansado ya de levantarse del suelo y mirar la piedra ante la que caemos y caeremos siempre.

A todo aquel que rechaza las manos amigas ya que son lo suficientemente idiotas para pensar que no necesitan a nadie, cuando, generalmente, es por necesitar a alguien que están sumidos en la desesperación. A quien haya perdido a la única gente que vale la pena en su vida por el sentimiento de inferioridad que supone depender de alguien.

A quien el día a día haya erosionado su determinación y minado su voluntad, haciendo que cada paso cueste más y reporte menos. A quien se esté cansando de andar, pensar, recordar, respirar...

A quien sea tan estúpido como para permanecer amarrado a su infancia para no perder la única época de su vida en la que consiguió atisbar la felicidad. Una felicidad que ignoramos al conservar aun la ilusión de que el futuro nos reportará aun más satisfacción. A quien quisiera ser un iluso infante por siempre jamás.

A todos vosotros, os digo:

Bienvenidos a mi mundo.




Limpiaos los zapatos.



Os vais a sentir muy solos.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Goin' to a party

El pasado día 14 de agosto (y lo posteo ahora porque me gusta hacerme el interesante) gran parte “esa gente” entre la cual tengo el grandísimo honor de incluirme, quedamos por elche para ir a la Roá. Obviamente, se hicieron multitud de fotos para inmortalizar los mejores momentos. No funcionó... Los que se inmortalizaron (con los comentarios que la cámara no pudo reflejar) fueron los siguientes...


Primero, he aquí una foto general de los afectados:






Tenemos tanta jodida categoría que nos salen hasta espontáneas.


En fin, la velada empezó con una cena ligera de precio pesado.






¿Qué cuál fue el problema...? Dos palabras: BARRA LIBRE. Ello produjo momentos como estos:






No haré ningún comentario que esas caras no hayan dicho ya...


A Miri, sin embargo, le dio por pensar







Nos tiene en ascuas todavía.


Pero el alcohol siguió fluyendo... Y ahí la dignidad cayó por los suelos...





Aquí averiguamos que a Carlos le va la buena vida...






(Este hombre me sigue dando miedo...)






Y aun nadie ha conseguido encontrarme. ¡Jiá!


...


(Lo jodido es que YO NO BEBÍ)


Pero no fue suficiente para Secun...






También hubo duelos de testosterona.









Afortunadamente, no hubo que lamentar heridos.


La cena tocó a su fin. Así que tras pagar diversos órganos vitales a la simpática camarera, nos fuimos a echar unos bailoteoncios.





La verdad es que valemos para esto.






O quizás no...

Pero el alcohol siguió su imparable avance, asi que tras la fase de exaltación de la amistad...







Llegó... el amor








Pero sabemos que donde hay amor, no puede dejar de haber desamor...





Aunque, de nuevo, a algunos les dio por reflexionar.






A otros, por otra parte, nos dio por imitar a nuestros ídolos.





También hubo flashbacks de memoria.





Pero el alcohol tambien tuvo otras consecuencias. Así, mientras durante la cena chorreábamos ESTILO





Durante la barraca lo que chorreamos fue más bien ACEITE





Y los bailes acabaron, así como nuestras ganas de seguir respirando...





Espera... hagamos zoom a eso...





Oh, por diox...


¡¡¡JURO QUE YO NO BEBÍ!!!


De todas maneras, no a todos les afectó el alcohol de la misma manera. A algunos les desarrolló... ¡¡¡PODERES NINJA!!!





¡¡HENGE-NO-JUTSU!!





Pero aquello no fue lo mejor... Los que fueron a la cena probablemente echan de menos una de las fotos... pero la pienso censurar...


¡¡¡TACHÁN!!!





...


...


...


Me reservo eternamente los derechos de esa foto...


Espero que los ajenos a aquella bacanal no juzguen nunca a ¡¡¡AQUELLA PANDA DE JODIDOS BORRACHOS PERDEDORES!!!

Ajem...


¡¡Me despido!!

P.D. ¡¡¡YO NO BEBÍ!!!

P.P.D. Tamara tampoco... (lo cual plantea la pregunta de cómo narices conseguí que se hiciera una foto conmigo... xP )

lunes, 3 de septiembre de 2007

Behind the Tale: Follow the Leader

Bueno chicos, hace ya unos días que colgué el final del relato en el cual más me he entregado en toda mi life. Ahora quisiera hablaros un poco sobre él, en plan "a santo de qué mierdas te sacaste esa patochada del cabezo"

La mayoría, no, todo cristo (entre los cuales me incluyo) pensó que la primera parte (que simplemente se llamaba Follow the Leader) iba a ser un simple relato corto, como Fate, y realmente, así iba a ser, pero me quedó tan jodidamente pesimista (como todo lo que hago ultimamente...) que fue entonces cuando nació el tan popular personaje de el Chico. A partir de ahí, yo me sentaba delante del ordenador para escribir, de igual manera que os sentabais vosotros para escribir: yo no sabía qué iba a pasar hasta el momento en que lo escribía. Aunque de vez en cuando me hacía autospoilers en plan "mañana pasará esto.........MIERDA!!!")

Otra cosa que quería comentar es el peculiar título. aparte del contextual (quiero decir que ya no supondrá mucho misterio después de leer toda la historia........porque la habeis leido, no!?) debo decir que es por la primera y, por aquel entonces, unica parte: fue inspirada por una canción, del mismo título, y cuyo autos es Matthew Ryan (muerte a todo aquel que piense que fue por la cancion reggaetonera que ponen en todas las barracas del universo... ¬_¬). Se trata de una canción terriblemente melancólica, lo advierto, que, como dije en su momento con mi canción, me emociona cada vez que la oigo por lo tranquilo de su tono y lo por lo preciosa que es su letra. No he podido encontrar un videoclip íntegro de la canción, pero he encontrado un video en el que sale esta canción de fondo. Un video cuanto menos....adecuado para alguno de los asiduos a este blog :P En cualquier caso, os pido por favor, concedeos unos minutos y oídla entera (adjunto letra y traducción)



Follow the Leader, Matthew Ryan

It's follow the leader, baby
That's how it's gonna be
If you ever really wanna get lost
Then follow me

Follow the leader

We're in a solar system
Together and alone
The bills, the smoke, the furniture
The happy home

Now you can follow your gut
Or you can follow the past
But if you knew an eclipse was coming
Why'd you even ask?

Follow the leader

Ghost verse -
(there's brighter days ahead
I've seen them on tv
Word is there's something big
Hidden up their sleeve)

So maybe it gets quiet
And maybe it gets numb
At least then there's still something
To share with someone

Follow the leader

Traducción

Es seguir al lider, nena
Así es como va a ser
Si realmente quisieras perderte
Entonces sígueme a mí

Sigue al líder

Estamos en un sistema solar
Juntos y solos
Las facturas, el humo, los muebles
El hogar feliz

Ahora puedes seguir a tu instinto
O puedes seguir al pasado
Pero si sabías que un eclipse se acercaba
Por qué preguntas siquiera

Sigue al líder

- Verso fantasma
(Hay días más brillantes adelante
Los he visto por la tele
Dicen que hay algo grande
Escondido en sus mangas)

Así que puede que se quede tranquilo
O puede que se adormezca
Al menos aun hay algo
Para compartir con alguien

Sigue al líder

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De nuevo, a todo aquel que haya emocionado, que me lo diga (será más gente que con la otra probablemente)

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Ahora, pasemos a cosas mas serias...


CONCURSAZO!!!


Chicos, quiero imprimir y encuadernar mi relato (que al final, en formato word es de unas 22 páginas) de la manera más pija posible, y para ello necesito montones de... FANARTS!!!

Así que ya sabeis, todos los que sepais dibujonciar (y los que no tambien, será puesto todo tipo de dibujo enviado) ya podeis coger lápiz y papel.

Como habreis podido comprobar en el relato, mis descripciones han sido bajas o nulas, para dar más maleabilidad al relato y que muchos os sintierais identificados, asi que, de este modo, podeis dibujar personajes y/o escenas (o incluso una portada)con total libertad.

¿Premios? ¡Claro!

A todo aquel que participe, sin sorteos, le entregaré una copia del relato imprimido y preparado con todos los dibujos recibidos. ¡¡Asi que difundid este post para que haya muchos, por diox!!

¿¡Sin sorteos!?




Ala, y doy de plazo algo más de dos mesesicos, asi que sería hasta el, pongamos, 10 de noviembre

Así que eso, ¡Dibujad! ¡Cread! ¡Trabajad gratis para mi! ¡Y que os cunda!

Y difundid esto, que si no seremos cuatro gatos...

¡Y proximamente más relatos, chicos, prometido!

¡Me despido!

P.D. ¿Verdad que sería interesante deciros donde teneis que mandarme todas las cosas?

En fin... andres_m_b@hotmail.com (esto realmente es para los poquisimos o ninguno que entrais en mi blog y no teneis mi direccion de correo...)

Y por si acaso alguno de los fanarteros no tuviera scaner y sí dinero para sobre y sello pues que me envíe un mail y le pasaré mi dirección postal chachi (me niego a ponerla aqui porque si no tendre que sufrir una avalancha de fans dispuestas a tirarme sus bragas...........diox, a quien pretendo engañar...)